|
Esta circunstancia
provee la ocasión de poder visitar en algunos períodos, lugares
realmente incontaminados, completamente a disposición de quién quiera
disponer de ello.
La contrapartida es
que hasta hoy, en algunos períodos del año, los servicios, a
disposición de los turistas son, sì, reducidos pero de calidad
sensiblemente superior con respecto de cuánto propuesto en lleno verano.
El clima templado y
la buena calidad de los servicios a un coste inferior hacen de las Islas
Pontine un lugar particularmente exclusivo en el período que de
septiembre al junio siguiente es considerado fuera estación.
Los meses de julio
y agosto asisten a un progresivo aumento de la densidad turística que
logra el ápice del asalto en las semanas y después del quince de agosto.
En el curso de todo
el año cada período es caracterizado por atractivos naturales que hacen
de estas islas lugares muy interesantes y de elevada calidad histórica,
cultural y naturalística.

|
Del mes de abril
hasta mayo avanzado, la floración de las retamas sobre las laderas
montañosas de toda Ponza da la sensación de contemplar una inédita
obra manada por el impetuoso pincel de Vincent Van Gogh.
|
|

|
Sobre la isla la naturaleza es impetuosa durante el invierno el mar
no tiene medias medidas, o es realmente movido o es plano, liso como
aceite.
|
Puede ocurrir de
quedarse bloqueados en la isla a causa del transbordador que,
ocasionalmente, no puede viajar, a causa de las adversas condiciones
meteomarinas, pero no importa por qué quien frecuenta islas como Ponza en
el período extra - estacional ya se
ha autoconfinado en un sitio en que la contemplación del mar, del
cielo, de la flora y de la
|

|
fauna inducen al fermento del espíritu
libre de vagar en un sitio salvaje
rico en atractivo, |
|
poco importa si somos impotentes respecto a la
fuerza de |

|
| la naturaleza, en
tiempos en que el hombre puede iniciar a reservar esancias lanzadera
espacial orbitantes en el espacio. |
|

|
Los primeros aves
de paso procedentes de África, intercambian la isla por Italia" y
alli se paran, mientras que rapaces y pájaros marinos siempre presentes,
|

|
|
voltean tranquilos en busca
de comida por los pequeños en los nidos
construidos en las seguras cavidades de las rocas a pique sobre el mar
azul.
Los apasionados de
la pesca tienen todo el mar a su disposición y en particular el
apasionado de pesca con la caña puede arriesgarse con marmoras y doradas
en dehesa sobre los fondos arenosos del puerto, todavía vacío de los
embarcaderos de los barcos de los deportistas veraniegos.
Con el principio
del mes de junio, especie durante el fin de semana,llegan
los primeros barcos y los primeros turistas del fin de semana.
|
El 20 de junio se
celebra el santo patrón de la isla de Ponza, SAN SILVERIO,
protector de los marineros.
Por la ocasión los
habitantes de Ponza organizan
una gran fiesta que dura una entera semana y con esta ocasión
vuelven a la isla todos los que han sido obligados a dejarla, sobre
todo por motivos de trabajo o también porque se han enamorado de
alguna bonita forastera.
|

|
También vienen,
muchos, emigrados en los Estados Unidos, dónde existe una conspicua
comunidad de habitantes de Ponza, en aquellos días es posible ver y
participar a procesiones religiosas dedicadas al Santo en tierra y
por mar, espectaculares fuegos de artificio e iniciativas
divertidas.
|
Julio es un mes
bastante tranquilo, agosto un poco menos puesto que naturalmente,
coincide con las "vacaciones" y consecuentemente es el
momento de máxima afluencia turística.
El 15 de agosto
fuegos artificiales y procesiones le celebran a Forna la Virgen de
la asunción.
|
 |
En el mes de agosto
los pescadores pueden arriesgarse con la técnica de la traína a
solitarios dentones de gran talla en caza sobre los bajíos
circunstante la isla y a las rizos: carangidi pelagici que, en el estadio de adulto, alcanzan
grandes dimensiones, abundantes, en la ladera Oeste de Ponza y a
Norte - este de Palmarola sobre el bajío de tramontana.
En todo caso, si no
somos bastante dichosos de alarmar la bestia de treinta kg. ,
solitario y desconfiado, se pueden, fácilmente, cruzar manadas de
rizos, al estadio juvenil, voraces y de talla que espacia entre la
porción comercial y uno - dos Kg.
La presa más
ambicionada es el pez espada que, sedentario en las aguas
circunstante el archipièlago,elige por la vida una sola compañera.

|
La leyenda quiere que
cuando se pesca un ejemplar hembra , su compañero, en lugar de
huir, queda a asistir a la agonía de su novia nadando cerca de ella
hasta cuando èsta no será izada a bordo.
|
| Septiembre es un
mes óptimo, el mar siempre es calmo, el clima es dulce y los atúnes
de mediano tamaño se acercan a la costa.
Los turistas "ruidosos", al revés, han vuelto todo
en ciudad.
Sobre la isla el fenómeno del tropicalizzazione del Mar Mediterráneo
está asumiendo una valencia determinante en el arreglo de los
equilibrios naturales entre los peces que desde siempre popular
estas aguas y las nuevas especies de peces que, en estas aguas
templadas, han encontrado un hábitat ideal.
A ancho entre Palmarola y Zannone es posible observar fuera los
saltos del agua de grandes mantas, a Ponza los peces ballesta estoy
en competición con los locales vope para acapararse el cebo de las
doradas criado en mar abierto en el espejo de mar enfrente el frontón.
En todos los bajíos circunstante las islas del archipiélago
grandes bancos de lucios de mar, parientes estrechos de los
barracuda tropicales cazan sobre las extensiones de poseidonia. |
De octubre hasta
diciembre, con la estación balneario ya concluida, el tiempo está templado y
el agua del mar mantiene una temperatura elevada, mucho de poder hacer los últimos
baños. El. melocotón siempre es
generoso y el dentón es la presa de punta. Entran en acción a los cazadores a
los ave de paso que, directos hacia el verano africano, la afrontarán antes de
las numerosas insidias a la merced de los que se tienen que someter para
perpetrar y celebrar el milagro de la vida que se repite, cíclico, cada año de
su breve vida que, en algún caso, se concluye sobre esta isla encantada, a obra
de un hombre que, armado de fusil, mata, quizás, movido por la envidia por una
criatura a la que la naturaleza ha hecho regalo de algo que aquel hombre no
logrará nunca conseguir: la capacidad de leudar en los cielos, libre de
preocupaciones y con la vida recalcada por los ciclos naturales del sol.
|